Proxima b

¡Hola a todos! Hoy hablaremos de uno de los grandes descubrimientos científicos del año, y quién sabe si dentro de unos años será el descubrimiento del siglo. Nos referimos a Proxima b, el planeta habitable recientemente descubierto y que rota alrededor de Proxima Centauri, una enana roja a tan sólo 4,5 años luz de distancia, la más cercana a la Tierra.

Proxima b

Este planeta ha sido descubierto por un grupo de astrónomos liderados por Guillem Anglada-Escudé, investigador de la Universidad Quenn Mary de Londres, dentro delproyecto internacional Pale Red Dot, cuyo objetivo es buscar un planeta similar a la Tierra en las estrellas más cercanas al Sistema Solar. Se logró gracias a los telescopios del Observatorio Europeo Austral (ESO) en Chile.

Proxima b
Localización de Proxima Centauri en el cielo, cerca de las estrellas Alfa Centauri y Beta Centauri, de mayor tamaño.

¿Es posible vivir en Proxima b?

Proxima b
Comparación de la distancia entre Proxima b y su estrella, a la del sol con Mercurio.

Una de las peculiaridades de Proxima b es su cercanía a su estrella, que corresponde a un 5% de nuestra distancia al sol. Dicho así cualquiera piensa que aquello es un infierno, pero que va. Como hemos dicho, su estrella es una enana roja, y éstas consumen su energía a un ritmo bastante lento, tan lento que todavía no hay evidencias de que haya muerto ninguna. Esto provoca que la distancia de Proxima b este dentro del área de habitabilidad de la estrella. De hecho, sin contar con un posible efecto invernadero, la temperatura sería de -40ºC, bastante fresquito. También se sabe que el tamaño es ligeramente superior a la tierra y que la superficie es solida.

En el artículo publicado en la revista Nature, los autores también responden a las dudas sobre que haya un planeta habitable en el sistema de una enana roja. El principal inconveniente es que al tener que estar tan cerca, las vueltas a la estrella se completan bastante rápido. 11 días para ser exactos. Esto podría no ser mayor problema si no fuera por el hecho de que el planeta tarda exactamente lo mismo en dar la vuelta sobre sí mismo.

Este fenómeno se llama rotación sincrónica y es lo mismo que ocurre con nuestra luna. ¿Eso no implicaría que un hemisferio sería abrasador y el otro estaría congelado? En principio sí, de ahí las dudas. Sin embargo, los autores explican que  esas temperaturas extremas podrían ser matizadas mediante la circulación atmosférica y la redistribución del calor que ocurrirían gracias a una atmósfera más densa que la nuestra.

Otro gran inconveniente de la cercanía son los rayos X. En Proxima b serían unas 400 veces superiores a los de nuestra Tierra. La solución al problema de los autores es que el campo magnético de un planeta de este tipo puede prevenir la erosión atmosférica de este tipo de radiación. La prueba la tenemos bastante cerca, basta con decir que Marte no tiene un campo magnético como sí tenemos nosotros y mirad como ha acabado la cosa.

Ya sólo nos queda llegar hasta allí, un viajecito de unos 30.000 años con la tecnología actual. Aunque podríamos llegar mucho antes. El proyecto Breakthrough Starshot, apadrinado por Stephen Hawking y financiado con 100 millones de dólares por varios filántropos como Mark Zuckerberg o Yuri Milner, ya pretendía llegar hasta Proxima Centauri en nanonaves impulsadas por luz láser que llegarían hasta su destino en apenas 20 años. Sumados a los 20 años que pretenden tardar en desarrollar la tecnología, podríamos llegar en un periquete en lo que a viajes espaciales se refiere.

Proxima b

Imaginamos que hasta que los humanos podamos visitar Proxima b, todavía tendrán que pasar unos años más. Mientras tanto, nosotros seguiremos aquí contándote todas las novedades respecto a Proxima b y la exploración espacial en general. ¿Qué os parace, tenéis os gustaría visitar el planeta? ¡No dudes en comentarnos todas tu opiniones!

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